Espadín en Miahuatlán
El espíritu del jaguar, el alma del barro y la raíz del maguey.
En lo profundo de Oaxaca, donde la tierra respira a través del barro negro y los agaves se abren al sol como lenguas sagradas, nace Mezcal Tripón. Esta no es solo una bebida: es un rito, un viaje a través del tiempo, la amistad y la tierra que nos formó.
Tripón es una variedad de agave silvestre, rebelde por naturaleza, difícil de domar, pero con un corazón dulce y potente. Así nació este mezcal: con carácter, con orgullo y con una historia que vibra en cada gota.
Pero Tripón no solo es un agave; Es el apodo que me dieron mis hermanos hace más de 30 años, en las calles, en las fiestas, en los días donde la vida se sentía infinita. La Veinte: nuestra bandera de amistad, tatuada en el alma.
El jaguar que custodia nuestra botella no es un adorno. Es símbolo de poder, misterio y resistencia. Como el barro negro de San Bartolo Coyotepec, que da forma a las raíces culturales de Oaxaca y viste nuestras botellas con la elegancia de lo ancestral.
Mezcal Tripón es el resultado de todo eso:
- De un apodo que se volvió destino.
- De un agave que se niega a ser domesticado.
- De una tierra que transforma el barro en arte.
- Y de un jaguar que nunca deja de rugir.
